"Cuenta la historia aquella
Sobre un amante y una amada.
Un amante solo y enamorado
Y una amada que se dejaba querer,
Cuenta la historia de sueños aquellos,
Los olvidados en el pozo de los deseos
Que cada noche cuando la luna canta
El amante, cabizbajo, se pasea
Por las calles de la historia aquella
Que al corazón colorea.
Cuenta la historia aquella
Cuando los días amanecían
Y las noches eran para soñar,
Para escapar de la realidad.
Cuentan algunos sueños,
Que se declaran culpables
Por la noche estropearle
Al que solo y enamorado
Quería volar hacia otro lado.
Cuentan todas ellas
Cosas pequeñas, cosas gigantes
Cuentan segundos y minutos
De horas inestables
Cuenta lo que su corazón calla
En silencio, y acompaña."
-Karen. A.-
Historias... ¡Existen tantas historias! Todas, con o sin final, bonitas o no, reales o fantasiosas... todas merecen unos momentos para ser atendidas. Y, sobretodo, todas tienen algún sentido o alguna "sin razón". Todas las historias son el prólogo o el epílogo de la siguiente.
Tened historias que contar, Karen.


